Una vez, hace por ahí de 8 años, se me ocurrió hacerle un tira a mi mama festejándola en su día. Nunca me imagine que le gustaría tanto el detalle, que acabaríamos convirtiéndolo en una tradición, año con año, incluso en todos esos en los que NO existió Revolver; y mucho menos me imagine que en algún momento incluiría a otra de las personas mas importantes en mi vida: a mi hermana.

Ían nació en el seno de una familia de mujeres fuertes, inteligentes, entregadas, complejas, difíciles y sobre todo, llenas de amor y listas a hacer lo necesario para cuidar a los suyos. Le espera una vida dura porque va a tener que estar a la altura de eso; yo lo se, pues yo fui el ultimo hombre en nacer en esa casa en mas de 30 años, hasta que llego el. Por eso ahora le digo que no pudo haber pedido mejor lugar para venir al mundo, y que quizá hoy no lo entienda pero un dia vera que nada que valga la pena es fácil, ni se puede dar por sentado. Con estas mujeres aprendi que el amor hay que cultivarlo a diario, protegerlo y alimentarlo. Que el cariño es mas importante que el ego y que la familia va primero que el resto del mundo. Con ellas aprendi que el amor puede ser una palabra dulce que conforta, pero también una verdad difícil que nos ubica cuando nos subimos a un ladrillo y ya nos andamos mareando. Que el respeto se gana, igual que la confianza; y los modales se aprenden (o sea, a huevo, no hay opción :P). Y mastica con la boca cerrada y mejor no digas nada si no tienes nada bueno que decir.

Y las amo por eso.

Ya tendrá el la oportunidad, cuando crezca, de decirles todas estas cosas; mientras tanto los dos las besamos y abrazamos y llenamos de cariño, no solo en su día, sino todo el año. Y les damos las gracias por todo lo que han hecho por nosotros, y lo que van a seguir haciendo, porque el trabajo de madre no es de un dia, y dura mas que lo que dura una vida.

Y me rasure porque dice mi mama que le gusta mas el look que tenia en el comic antes 😀

Feliz día mamá, feliz día hermana, las quiero mucho y ya las quiero ver.